Tras el asesinato de Juan Gabriel González ayer a manos de un agente de la Policía de la Ciudad, el informe preliminar de los forenses revela que la causa de muerte del vecino de la Villa 20 fue un impacto directo de escopeta en tórax y abdomen. Se identificó a la Unidad Táctica de Pacificación como la división responsable del operativo en Villa Lugano.


De hecho, este sábado por la tarde, el Cuerpo Médico Forense entregó a la familia de Gabriel González el anticipo de la autopsia. El documento es determinante y contradice cualquier versión que intente minimizar el accionar policial durante el mediodía de Navidad en la Villa 20.

Los resultados de la autopsia

El informe preliminar establece como causa de muerte:

  • “Lesiones por proyectil de munición múltiple en tórax y abdomen”.
  • “Hemorragia interna y externa”.

Desde la organización CORREPI, señalaron que este anticipo es dirimente: González recibió un impacto directo al cuerpo desde un arma larga (escopeta). Los protocolos internacionales y nacionales de seguridad prohíben terminantemente disparar al torso, incluso si se trata de postas de goma (antitumulto), debido a su alta letalidad a corta distancia.

Identificación de los efectivos implicados

La causa, que ya cuenta con los nombres de los efectivos que intervinieron en el operativo, señala a la División Unidad Táctica de Pacificación VI. Según las actuaciones judiciales, los agentes presentes fueron:

  • Oficial Primero Daniel Miño (Comisaría 8A).
  • Oficial Primero Joel Riquelme.
  • Oficial Vanesa Valentini.
  • Oficial Evelyn Goncebat.

El parte policial integrado en el expediente indica que quienes gatillaron sus armas largas fueron la oficial Valentini y el oficial Miño, con un registro de seis disparos cada uno.

“Pacificadores” bajo la lupa

La paradoja del nombre de la división encargada del operativo —Unidad Táctica de Pacificación— ha generado una fuerte indignación en el barrio. Para la familia y las organizaciones de Derechos Humanos, el uso de escopetas de forma directa y a quemarropa contra un vecino desarmado es la prueba de una formación deficiente y una política de seguridad letal.

A corta distancia, un disparo de escopeta es letal, sea con postas de goma o de plomo. Hasta un cartucho de estruendo puede matar si se dispara directo al cuerpo”, advirtieron desde CORREPI.

La estadística de la violencia

Con este nuevo caso, la Policía de la Ciudad alcanza una cifra sombría: 168 casos de gatillo fácil en solo ocho años de existencia. El asesinato de Gabriel González, de 45 años, refuerza las denuncias sobre la desproporcionalidad del uso de la fuerza en los barrios del sur de la Ciudad de Buenos Aires.

Se espera que en los próximos días el informe completo de la autopsia detalle el tipo de cartuchería utilizada, lo cual será clave para la imputación final de los oficiales involucrados.