“¡Digamos No a las torres!”, es la consiga de los vecinos de Barrio Naón, en Mataderos, quienes se organizaron para reclamar por construcciones de altura en la zona. De hecho, para poner de manifiesto su pedido convocaron una caravana que tendrá como punto de partida la intersección entre Fragata Trinidad y Ulrico Schmidl, el viernes 22 de agosto, a las 18 horas.

“Somos vecinos de Mataderos que se oponen a la construcción de torres de hasta 75 metros de altura en nuestro barrio. decimos NO a la re-zonificación, del predio de Vialidad Nacional y sobre nuestro querido Barrio Naón”, rezan en su página de Facebook los vecinos. La declaración de principios es en referencia a que habría sido aprobada la construcción de 27 torres en los lotes de menor superficie que completan la manzana, sobre las calles Ercilla y Saladillo y que esto habría sido posible por maniobras dirigidas a beneficiar a especuladores inmobiliarios.

En cuanto a la movilización del viernes, la consigna de los organizadores es; “Traé carteles, banderas y hacé ruido. ¡Unite a esta lucha, tu voz cuenta!”. “En Naón respiramos aire limpio, caminamos bajo el sol y la sombra de nuestros árboles, compartimos historias y miradas que nos unen. Ese paisaje que nos da identidad está en peligro: las torres no entienden de memoria ni de comunidad. Una vez que llegan, nada vuelve a ser igual”, agregan.

Los habitantes del barrio de la Comuna 9 ya habían expresado su preocupación ante Jorge Macri. De hecho, se produjo cuando el jefe de Gobierno visitó el Club Glorias Argentinas, a principios de agosto. En esa ocasión fueron cuestionadas las disposiciones del Código Urbanístico, en particular las que rigen sobre el barrio Naón, el que se caracteriza por su valor ambiental y paisajístico, con presencia de viviendas tipo chalet y jardines que materializan una forma de vida barrial.

El anterior Código de Planeamiento reconocía y preservaba estas características. El Código Urbanístico vigente establece un “Área de Desarrollo”, en las manzanas linderas a autopistas, incluida la Av. Gral. Paz, que promueve la edificación en altura, con el consecuente impacto urbanístico y ambiental.

Esta normativa se aplica a los grandes predios frentistas a Gral. Paz como los de esta avenida y Emilio Castro y los de Vialidad Nacional, linderos a ellos.

En respuesta a estos planteos el Jefe de Gobierno destacó que la definición de normas urbanísticas corresponde al poder Legislativo, y, a la vez, que si los proyectos estaban aprobados, existe un derecho adquirido por los propietarios y “no se puede hacer nada”. Vecinas y vecinos se mostraron descontentos con esta respuesta y continuaron reclamando su intervención, por lo que Jorge Macri dijo que se realizaría una nueva reunión para tratar este tema.

En este contexto, los vecinos presentaron un petitorio en la Legislatura porteña, con más de 400 firmas, para impedir que se realicen este tipo de construcciones y realizan distintas acciones para visibilizar su demanda.

Ellos, los poderosos, no tienen los mismos intereses de vida que nosotros, los vecinos, ya que nosotros somos los que resguardamos el cuidado del Barrio Naón. Hablamos de proyectos inmobiliarios monstruosos que tienen un gran impacto ambiental, en los servicios públicos, que ya son deficientes, como el agua, luz y gas. El nuestro es un barrio de casas bajas, en una zona residencial” manifiestan. Y explican que el predio en cuestión -que pertenece a Vialidad Nacional, está ubicado en la intersección de la avenida General Paz y Emilio Castro-, continúa con las alturas de sus napas freáticas más altas de 45 metros. Bajaron el año pasado las alturas de las calles Ercilla y Saladillo que rodean el predio (con la única intención de comprar tierras baratas, para luego volver a subir las alturas de las napas).

“Es por todo esto – dicen -que los vecinos nos seguimos organizando, y luchar para decir bien fuerte «No a las Torres en el Barrio Naón». Es por estos motivos que pedimos el apoyo de todos para difundir nuestra problemática y poder frenar estas iniciativas financieras y proteger nuestro perfil barrial, promoviendo una ciudad construida con participación, justicia y respeto por la historia y el entramado social que hace únicos a nuestros barrios. Creemos en una política cercana a la ciudadanía y comprometida con la preservación del patrimonio urbano, la diversidad y el derecho a vivir en entornos saludables y equitativos«.