El colapso del estacionamiento en el complejo Estación Buenos Aires ha dejado a cientos de familias en una situación crítica. Lo que comenzó como un estruendo en la madrugada del martes se transformó en una crisis habitacional que pone bajo la lupa las condiciones de construcción del desarrollo urbanístico más grande impulsado por el Estado.
Aquí tienes el detalle de los hechos y la situación actual de los afectados:
El siniestro: un “terremoto” en plena madrugada
Alrededor de las 4:45 AM del martes 3 de marzo, una losa de aproximadamente 50 por 70 metros cedió en el sector 2 del complejo (calles Mafalda, Piazzolla, Suárez y Lavardén). El jardín interno, que funcionaba como pulmón del edificio, colapsó por completo sobre las cocheras del subsuelo.
- Impacto inmediato: Alrededor de 65 vehículos quedaron sepultados bajo toneladas de tierra y escombros.
- Sin víctimas: Afortunadamente, no se registraron heridos ni personas atrapadas, ya que el incidente ocurrió en un horario de escasa circulación por las áreas comunes.
- Evacuación: 175 departamentos fueron desalojados de forma preventiva.
Riesgo estructural y situación de los vecinos
Tras las primeras inspecciones de la Guardia de Auxilio y Bomberos, el panorama se agravó. Las autoridades determinaron que existe riesgo de derrumbe en los edificios linderos.
“La losa que se cayó proporcionaba rigidez a las columnas del subsuelo. Al colapsar, las columnas quedaron en una situación de endeblez que compromete la estabilidad de las torres”, explicaron los peritos.
Actualmente, el complejo permanece bajo custodia policial permanente y el acceso está estrictamente restringido. Solo se permitió el ingreso controlado de algunos residentes para retirar pertenencias básicas (documentación y medicamentos) antes de proceder al apuntalamiento de emergencia, tareas que estarán a cargo de la empresa constructora COSUD.
Las causas: filtraciones y “vicios de obra”
Los vecinos denuncian que esta tragedia “era anunciada”. Según los testimonios, el sector presentaba fallas graves desde hace tiempo:
- Falta de drenaje: Las lluvias generaban inundaciones constantes en el patio interno (el agua quedaba estancada como en una “pileta”).
- Refacciones deficientes: Al momento del derrumbe, se estaban realizando pozos para reparar filtraciones, los cuales habrían cedido ante las últimas precipitaciones.
- Mantenimiento: El desfasaje entre las distintas administraciones políticas (el proyecto pasó por gestiones de CFK, Macri y Alberto Fernández) dejó a muchos sectores en un “limbo” administrativo.
Un barrio en la incertidumbre política
El derrumbe ocurre en un momento de fragilidad institucional para el complejo. Con la reciente disolución del programa Procrear por parte del Gobierno nacional en noviembre de 2024, muchos propietarios temen por la validez de sus seguros y escrituraciones pendientes.
- Adjudicaciones incompletas: Se estima que el 20% de los departamentos del barrio aún están vacíos por no haber sido adjudicados.
- Responsabilidades: Mientras la constructora debe hacerse cargo del apuntalamiento, los vecinos exigen respuestas sobre quién certificó el final de obra de una estructura que colapsó a solo cuatro años de su entrega masiva.
