El 3 de marzo es una de festejo para los vecinos y vecinas de Parque Avellaneda. En esta fecha, el barrio celebra su aniversario oficial. Es una jornada cargada de historia que nos remite a los orígenes mismos de la zona, mucho antes de que se integrara plenamente a la Ciudad de Buenos Aires.
Aquí tienes una reseña histórica organizada para entender por qué este mes es tan especial para el barrio:
Las dos fechas clave de marzo
El barrio no celebra una, sino dos efemérides fundamentales este mes:
- 3 de marzo (Día del Barrio): Instituido por la Ley 2151 en 2006. Se eligió esta fecha en honor a la fundación de la Hermandad de la Santa Caridad en 1727, cuyos terrenos y asilo para huérfanas fueron de las primeras construcciones de la zona.
- 28 de marzo (Aniversario del Parque): Se conmemora la inauguración del espacio verde en 1914, originalmente llamado Parque Olivera.
De la Chacra de los Remedios al espacio público
La identidad de Parque Avellaneda está ligada indisolublemente a la familia Olivera. En 1828, Domingo Olivera adquirió las tierras y construyó allí su residencia familiar. Con el tiempo, este predio privado se transformó en un hito público:
- 1912: El Estado recupera las tierras para crear un espacio verde.
- 1914: Se inaugura el parque.
- 1920-1960: Se produce la urbanización masiva y la construcción de viviendas que dieron forma al barrio actual.
- 1972: Se oficializa mediante ordenanza el nombre de “Barrio Parque Avellaneda”.
Un pulmón verde con gestión ciudadana
El Parque Avellaneda no es solo una plaza grande; son casi 40 hectáreas que lo convierten en el espacio verde más importante de la Comuna 9. Su valor no es solo recreativo, sino también institucional y ambiental:
- Patrimonio Vivo: Alberga cerca de 1.000 árboles, muchos de ellos centenarios.
- Gestión Participativa: Es pionero en la Ciudad por su Plan de Manejo (Ley 1153), donde los vecinos y el Gobierno deciden en conjunto a través de la Mesa de Trabajo y Consenso.
- Protección Histórica: Está catalogado como APH 45 (Área de Protección Histórica), lo que preserva su arquitectura y su valor urbanístico.

