Tras el anuncio de la CGT de una medida de fuerza para cuando la reforma laboral se trate en Diputados, los metrodelegados que se suman a la medida. Auque también fueron críticos ya que la calificaron como una decisión “tardía” y exigieron que sea el inicio de un paro por tiempo indeterminado.
Si bien la medida era un reclamo sostenido por diversos sectores, referentes de agrupaciones de base expresaron que la convocatoria llega con demoras y bajo una fuerte presión de las bases trabajadoras. De hecho, Claudio Dellecarbonara, miembro del Sec. Ejecutivo de AGTSyP (los conocidos como metrodelegados) pidió que se inicio del plan de lucha qué “culmine en huelga general por tiempo indeterminado hasta que caiga esta ley retrógrada“.
Críticas a la conducción sindical
Sectores opositores a la cúpula de la CGT señalaron que la medida tiene lugar recién ahora, luego de que el proyecto obtuviera media sanción en el Senado. En este sentido, denunciaron una supuesta “complicidad” de la conducción nacional al permitir que el trámite legislativo avanzara hasta esta instancia.
Según manifestaron, la convocatoria responde más a la “enorme bronca y calentura” de los trabajadores que a una iniciativa genuina de los dirigentes. Calificaron la ley en debate como un intento de “retroceder 200 años” en materia de condiciones laborales y derechos adquiridos.
Hacia un plan de lucha sostenido
El reclamo de los sectores más duros no se agota en la jornada de paro en el Congreso. Los puntos principales de su exigencia incluyen:
- Paro contundente: Asegurar que el día del tratamiento de la ley “no se mueva nada” para demostrar la fuerza de la clase obrera en la economía.
- Plan de lucha: Rechazan que se trate de una medida aislada y exigen la continuidad de las acciones de fuerza.
- Huelga general: El objetivo planteado por estos sectores es desembocar en un paro por tiempo indeterminado hasta que la normativa sea descartada definitivamente.
Advertencia a la dirigencia y al Gobierno
Con un discurso cargado de retórica de clase, los referentes advirtieron que la lucha se llevará adelante “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”, parafraseando el histórico lema sindical.
El mensaje fue dirigido tanto al Gobierno nacional como a los gobernadores, a quienes señalaron como “cómplices” del intento de modificar el marco laboral vigente. “Es una oportunidad para demostrar la fuerza que genera toda la riqueza que se quedan unos pocos”, concluyeron.
