El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires oficializó el llamado a licitación pública para la concesión de sus señales de radio y televisión. El proceso, que se publicará en el Boletín Oficial este viernes 13 de marzo, abarca la administración, operación y mantenimiento de El Canal de la Ciudad, la radio AM 1110 (Radio de la Ciudad) y la FM 92.7 (La 2×4).
El objetivo de esta iniciativa es modernizar la gestión de los medios públicos, delegando en empresas privadas la responsabilidad técnica, operativa y comercial, aunque manteniendo la identidad institucional y la función social que caracteriza a estas señales. El contrato tendrá una vigencia de cinco años (60 meses), con un presupuesto base estimado en $645 millones para la televisión y $73 millones para las emisoras de radio.
Requisitos estrictos para garantizar la calidad y la identidad
La licitación establece condiciones específicas para asegurar que el cambio de gestión no afecte la esencia de los medios públicos. Entre los puntos más destacados se encuentran:
- Identidad cultural y Tango: La FM 92.7 (La 2×4) deberá mantener estrictamente su enfoque en el tango y la música popular. Por ley, al menos el 70% de la música emitida deberá ser de origen nacional.
- Operación y Tecnología: Las empresas adjudicatarias deberán proveer sus propios estudios dentro de la Capital Federal, equipados con tecnología digital de punta y sistemas de redundancia que garanticen una transmisión ininterrumpida las 24 horas, los 7 días de la semana.
- Contenidos estatales: El Gobierno de la Ciudad se reservará el 30% de la programación semanal para la difusión de contenidos institucionales y de interés público.
- Accesibilidad digital: Se exigirá la implementación de plataformas de streaming, aplicaciones móviles y herramientas de accesibilidad, como subtitulado automático y transcripciones para personas con discapacidad.
Control y fiscalización del servicio
La supervisión del cumplimiento de estas exigencias estará dividida en dos áreas: la Dirección General de Concesiones y Permisos funcionará como autoridad de aplicación contractual, mientras que la Secretaría de Medios auditará la calidad de la prestación y el cumplimiento de los estándares técnicos.
Los oferentes que deseen participar deberán acreditar antecedentes sólidos en el sector de la comunicación y presentar planes de inversión detallados. Con esta medida, la Ciudad busca una gestión que combine la eficiencia del sector privado con el resguardo del patrimonio cultural porteño.
