Tras un relevamiento realizado por el Gobierno de la Ciudad sobre el sistema de asistencia alimentaria porteño que arrojó datos escandalosos, se desató un enfrentamiento directo entre la cúpula del Ejecutivo y los referentes de la economía popular.

Mientras Jorge Macri celebra la “limpieza” de los padrones, desde las organizaciones sociales denuncian una maniobra política para desmantelar la ayuda comunitaria. Y la tensión fue increscendo entre el jefe de Gobierno y Juan Grabois.

De hecho, el funcionario a acusó directamente al líder de la UTEP de corrupto, cuya respuesta no tardó en llegar prometiéndole una futura batalla judicial y tildándolo de “Macri trucho” y “salame”.

Los datos que encendieron la mecha

El Ministerio de Desarrollo Humano, tras cruzar datos de 500 comedores, detectó que la ayuda no siempre llegaba a quienes la necesitaban. Los hallazgos incluyen:

  • Padrones con fallecidos: 454 personas que seguían figurando como beneficiarios.
  • Patrimonio injustificado: 1.517 personas con dos o más autos y casos de titulares de embarcaciones y hasta 13 inmuebles.
  • Ingresos millonarios: Cerca de 500 personas con ingresos superiores a los $2.000.000 mensuales recibiendo viandas gratuitas.

Como resultado, se cerraron 40 “comedores fantasma” (que recibían mercadería pero no operaban) y se dieron de baja 5.000 raciones.


El duelo en redes: “Curros” vs. “Persona corrupta”

El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, utilizó sus redes para vincular estos hallazgos con el dirigente Juan Grabois:

“Comedores fantasma y muertos anotados como beneficiarios. El negocio de la pobreza tiene nombre y apellido: Juan Grabois. Se te terminaron los curros”, sentenció Macri.

La respuesta de Grabois fue inmediata y cargada de epítetos, escalando el conflicto al plano judicial:

“Un Macri trucho no puede hacer otra cosa que una denuncia trucha. Persona horrible, ignorante, resentida y corrupta. Nos vemos en Tribunales, salame”, replicó el referente de la UTEP, quien sostiene que los cierres afectan a trabajadores genuinos y que la auditoría es una “puesta en escena” para justificar los desalojos de cartoneros y cooperativas.


De la auditoría a la asistencia directa

Más allá de la batalla dialéctica, el ministro de Desarrollo Humano, Gabriel Mraida, destacó que el objetivo final es la “asistencia sin intermediarios”. Gracias al nuevo sistema de control por aplicación, el Gobierno informó los siguientes avances sociales:

  1. Revinculación escolar: 35 niños de los comedores auditados fueron reinscriptos para el ciclo 2026.
  2. Ocio y contención: 200 chicos fueron derivados a las colonias de verano municipales.
  3. Gestión directa: La Ciudad reabrió dos sedes bajo control estatal para garantizar el plato de comida a 50 familias, eliminando a las organizaciones intermediarias cuestionadas.

El trasfondo: desalojos y cooperativas

El conflicto entre Macri y Grabois tiene raíces profundas en las recientes políticas de ordenamiento del espacio público en la Ciudad, que incluyeron el desalojo de predios utilizados por cooperativas de reciclado y trabajadores de la economía popular. Mientras la Ciudad insiste en que estas ocupaciones son “ilegales”, las organizaciones sociales denuncian un ataque sistemático al sector más vulnerable.


Radiografía del sistema alimentario porteño:

  • Cobertura diaria: 250.000 personas.
  • Vías de asistencia: Comedores, centros de primera infancia, paradores y tarjeta Ciudadanía Porteña.
  • Control: App de registro para seguimiento de raciones en tiempo real.