En un paso significativo hacia la eliminación de barreras comunicacionales, el Gobierno de la Ciudad lanzó una prueba piloto que permite a las personas sordas o con discapacidad auditiva comunicarse de manera fluida en las dependencias policiales. A través del Programa BLESSIT, las comisarías de las Comunas 1 y 2 (que abarcan barrios como Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Montserrat, Constitución y Recoleta) ya cuentan con un servicio de interpretación simultánea en Lengua de Señas Argentina (LSA).
El sistema funciona de manera sencilla y tecnológica: en las recepciones de las comisarías se encuentran exhibidos códigos QR. Al ser escaneados, activan una videollamada con un intérprete en línea que actúa como puente entre el vecino y el personal policial. Esta herramienta es fundamental para garantizar la claridad y confidencialidad en situaciones críticas, como la realización de denuncias, trámites urgentes o consultas legales.
Un puente hacia la accesibilidad y el derecho
Las autoridades destacaron que las personas con discapacidad auditiva suelen enfrentar obstáculos severos al interactuar con el Estado, especialmente en contextos de seguridad donde la precisión de la información es vital. Con la implementación de BLESSIT, la Ciudad busca cumplir con las normativas de derechos humanos y accesibilidad, brindando un canal de comunicación inmediato, gratuito y profesional.
Este proyecto no solo facilita la vida del ciudadano, sino que también profesionaliza a la fuerza. El personal policial de las comunas involucradas recibió capacitaciones específicas en materia de discapacidad y trato adecuado, brindadas por el Ministerio de Seguridad porteño. El objetivo es que los agentes estén preparados para gestionar estas herramientas tecnológicas de manera respetuosa y eficiente.
Evaluación para una expansión futura
La actual implementación en el centro porteño funciona como una experiencia piloto estratégica. Durante esta fase, la Subsecretaría de Discapacidad evaluará la viabilidad técnica y operativa del sistema para identificar desafíos y buenas prácticas. El plan a largo plazo es ambicioso: una vez ajustado el modelo, se buscará escalar el servicio a todas las comisarías de la Ciudad, transformando el acceso a la justicia y la seguridad en una realidad equitativa para todos los vecinos.
