El Ministerio de Educación de la Ciudad anunció el cierre de las orquestas escuela Virgen de Itatí (con sede en Parque Chacabuco, tras su origen en el Bajo Flores) y Violeta Parra (Barracas). La medida afecta a más de 100 estudiantes y 19 docentes, quienes se enteraron de la decisión de manera intempestiva apenas semanas antes del inicio de clases, previsto para el 9 de marzo.

Desde el Gobierno porteño argumentan que no se trata de un cierre, sino de una “unificación” con otras sedes cercanas (como la Orquesta Flores y la Orquesta Barracas) debido a la superposición de oferta y baja matrícula. Sin embargo, docentes y referentes denuncian que esta decisión ignora el rol social y el arraigo territorial de estos proyectos.

La música como refugio en contextos de violencia

Docentes de la orquesta Virgen de Itatí relatan que el espacio funcionaba como una “burbuja” de protección. En contextos de alta vulnerabilidad, como la Villa 1-11-14 o la 21-24, la orquesta permitía a los jóvenes abstraerse de situaciones de pánico externas, como enfrentamientos territoriales, para concentrarse en el arte.

Más allá de lo pedagógico, el programa intervenía en la salud y el bienestar de los alumnos:

  • Casos de éxito: Alumnos que, tras pasar por la orquesta, continuaron sus estudios profesionales en instituciones como la Escuela de Música Juan Pedro Esnaola.
  • Acción comunitaria: En 2024, la orquesta Violeta Parra organizó un festival para costear la prótesis de cadera de una alumna, demostrando el fuerte lazo con la comunidad.

El repudio masivo de artistas nacionales

La medida generó un rechazo unánime en la escena musical argentina. Figuras de renombre han salido a pedir la revocación del cierre y a destacar el valor de las orquestas-escuela como herramientas de transformación social:

  • León Gieco: “La cultura es una sonrisa que llora cuando se cierra una escuela”, expresó, recordando cómo el ingreso de un instrumento a un hogar puede incluso reducir la violencia familiar.
  • Lula Bertoldi (Eruca Sativa) y Nico Sorín: Definieron a las orquestas como “un alimento para el alma” y un refugio humano esencial para los chicos en situaciones precarias.
  • Juanchi Baleirón, Lula Bertoldi y otros: Impulsan una solicitada para exigir al Ministerio que dé marcha atrás con la medida.