El conflicto en Barrio Naón suma un capítulo alarmante que excede lo urbanístico para entrar en el terreno de la salud. En los últimos días, los residentes han reportado un incremento significativo en la presencia de roedores, vinculando este fenómeno directamente con la reanudación de las obras de gran escala y la falta de mantenimiento por parte del Gobierno de la Ciudad.

A la lucha por la identidad barrial se suma ahora una preocupación de salud pública. Los vecinos aseguran que las excavaciones profundas y la falta de limpieza urbana están provocando una proliferación de ratas en casas y espacios públicos.

Excavaciones y desplazamiento: el origen del problema

Según explican los referentes vecinales, el inicio de obras que implican excavaciones profundas y movimientos de suelo altera el hábitat subterráneo de las plagas. “Las máquinas desplazan a los roedores de sus refugios naturales en las napas y desagües, y estos terminan buscando asilo en nuestros patios, veredas y dentro de las casas”, señalaron a través de sus canales de comunicación.

Este fenómeno, aseguran, es una consecuencia directa del modelo de “más torres, menos barrio”, donde no se contempla el impacto ambiental ni sanitario de las construcciones de alta densidad en zonas de casas bajas.

La basura: el factor que agrava la crisis

La denuncia no apunta solo a las constructoras, sino también a la gestión del espacio público. Los vecinos enumeran tres fallas críticas que están convirtiendo al barrio en un foco infeccioso:

  • Falta de higiene urbana: Recolección deficiente y acumulación de residuos durante días.
  • Déficit de mobiliario: Escasez de tachos de basura en plazas y zonas verdes.
  • Inacción estatal: Denuncian que el GCBA no está realizando los controles de erradicación ni las desratizaciones necesarias para compensar el impacto de las obras.

“No es solo una molestia, es salud pública”

La comunidad sostiene que esta situación se suma a una lista de perjuicios que ya vienen denunciando, como el aumento del tránsito, la pérdida de luz solar y la presión sobre los servicios de agua y electricidad.

“Defender el barrio es defender nuestra salud. No podemos esperar a que haya un brote de enfermedades para que las autoridades intervengan”, sostienen con firmeza.

El reclamo ante las autoridades

Ante este panorama, los vecinos han formalizado un pedido de intervención urgente que incluye:

  1. Responsabilidad civil de las constructoras en el manejo de plagas derivado de sus obras.
  2. Plan de erradicación efectivo por parte del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana.
  3. Instalación inmediata de contenedores y refuerzo de la limpieza en los alrededores de las zonas en construcción.

Esta nueva problemática será uno de los ejes centrales del abrazo simbólico programado para este miércoles 11 a las 18 hs en Ercilla 7653, donde se espera que los vecinos compartan sus testimonios y fotos de la situación en cada cuadra.