La desocupación en la Ciudad de Buenos Aires ha aumentado, afectando a 132.000 personas en el segundo trimestre de 2025, según el último informe del Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad (IDECBA). Esta cifra representa el 7,7% de la población económicamente activa (PEA), lo que marca un incremento respecto al 7,3% registrado en el mismo período del año anterior.


Disparidades por género y geografía

El informe del IDECBA resalta que la tasa de desempleo es significativamente más alta entre las mujeres, alcanzando un 8,8%, mientras que la de los hombres se sitúa en un 6,7%.

Las diferencias también son evidentes entre los distintos barrios de la ciudad. La Zona Sur es la más afectada, con una tasa de desempleo del 10,5%, superando el promedio general de la ciudad. En contraste, las Zonas Norte y Centro presentan tasas de actividad y empleo más favorables, reflejando una notable disparidad socioeconómica.


Impacto en los jóvenes y sectores laborales

El desempleo golpea con mayor fuerza a la población joven. Las tasas de actividad más bajas se encuentran en el segmento de hasta 24 años, con un 27,8%, y en la franja de 65 años o más, con un 26,8%. Este fenómeno contrasta fuertemente con la población de entre 25 y 49 años, cuya tasa de actividad alcanza un 92,1%.

En cuanto a la distribución por sectores, los Servicios siguen siendo el motor del empleo, concentrando el 73,5% de la población ocupada. El Comercio le sigue con un 14,6%, mientras que la Industria y la Construcción representan el 10,9% del total.


Estabilidad en subocupación y empleo informal

A pesar del aumento en el desempleo, el nivel de subocupación se mantiene estable. La tasa de subocupación horaria es del 10,3%, lo que indica que una parte significativa de la población activa trabaja menos de 35 horas a la semana y desea trabajar más. De estas personas, el 66,3% no busca activamente más horas de trabajo, lo que no ejerce una presión directa en el mercado laboral.

El estudio también arroja luz sobre la precariedad laboral. Aunque el 72,6% de la población ocupada es asalariada, el 28,4% de estos trabajadores no cuenta con cobertura jubilatoria, lo que significa un descenso del 2,3% en la seguridad social de los empleados en el último año.

Los datos del IDECBA reflejan un panorama laboral complejo, con un aumento en la desocupación que, si bien se mantiene estable con respecto al primer trimestre del año, muestra profundas brechas de género y geográficas.