A menos de 400 metros de la estación de trenes de Liniers, a la altura de Avenida Rivadavia al 11000, existe un pequeño universo que va totalmente a contramano de la neurosis que caracteriza la zona en días laborales. Tiene dos elementos distintivos que sorprenderían a los ajetreados y más desprevenidos transeúntes: un pasaje de muy corta extensión y un castillo. Uno invita al otro: la antigua construcción es como la puerta de entrada para conocer la pequeña arteria que se llama Particular.

El castillo es un diseño de los arquitectos Zapiola Acosta y Froio, tal como puede comprobarse en la inscripción de su fachada. Mientras que la construcción estuvo a cargo de Pedro Lupardo. En cuanto a su fecha de concepción no es precisa, pero es estima que fue emplazado en la década del 30.

La obra se realizó por encargo del propietario, el Dr. Miguel Echechiquía, quien era hijo de un pionero del barrio que a finales del siglo XIX. De hecho, el padre del cirujano dirigió una famosa pulpería llamada La Blanqueada, que estaba ubicada en la actual esquina de la avenida Rivadavia y José León Suárez. No obstante, no existen datos que indiquen que alojó a su numerosa familia, sino al hijo de su casero.

En cuanto al pasaje Particular, su extensión no llega a los 80 metros de largo y 5 de ancho. Su intersección con Rivadavia es la altura 11080. En su tramo, tiene unas catorce casas, siete de cada lado, son de una sola planta y su aspecto pareciera que no acusara el paso del tiempo.

En el terreno de su conexión con los famosos, en el Pasaje Particular vivió el delantero de Vélez Sarsfield, Colón y Platense, Néstor Subiat, quien también culmino su carrera deportiva en Francia. Asimismo, el historiador y vecino del barrio de Liniers Ignacio Messina, contó que, en 1948, el cineasta Leopoldo Torre Nilsson filmó allí escenas de la película “Pelota de trapo” protagonizada por Armando Bó.