Tras seis meses con sus persianas bajas, el emblemático Bar 9 de Julio —ubicado en la Avenida Larrazábal 1276, entre Avenida Juan B. Alberdi y Artigas, en el corazón de la Comuna 9— se prepara para reabrir sus puertas entre el 10 y el 15 de octubre. La iniciativa es impulsada por una sociedad de cuatro gastronómicos y vecinos de la zona (Diego, Ariel, Mauro y Federico), quienes asumieron la conducción del local con el compromiso de reacondicionar las instalaciones sin alterar su identidad histórica.

Declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en 2015, el establecimiento se encuentra en plena fase de obras edilicias, encarando la renovación de la instalación eléctrica y tareas de acondicionamiento general para retomar su funcionamiento como Bar Notable y punto de encuentro comunitario.

Obras de puesta en valor y propuesta gastronómica

La nueva conducción proyecta una reapertura integral que contemple tanto la cafetería tradicional como una agenda artística y cultural:

  • Obras de infraestructura: Renovación del sistema eléctrico, pintura y tareas intensivas de limpieza en el salón principal para garantizar los estándares de habilitación.
  • Oferta gastronómica: Servicio de café por las mañanas, menú ejecutivo al mediodía y la clásica propuesta de pizzería y minutas durante la noche.
  • Agenda cultural: Programación de espectáculos en vivo de tango y folklore, buscando consolidar el espacio como polo de atracción barrial en Mataderos.

Ocho décadas de patrimonio y mística tanguera en la Comuna 9

Fundado originalmente en 1946 en la intersección con la Avenida Juan B. Alberdi, el bar se trasladó a su emplazamiento actual sobre la calle Larrazábal en 1969. A lo largo de sus 80 años de historia, sus mesas albergaron a destacadas personalidades de la cultura, el deporte y el fileteado porteño:

Figura HistóricaVínculo / Disciplina
Floreal «El Tata» RuizCantor de tango y vecino ilustre; un tradicional fileteado con su nombre decora las paredes del salón.
Alberto CastilloEmblemático cantor y referente de la época dorada del tango porteño.
Alberto BrecciaMaestro de la historieta y el dibujo de trayectoria internacional.
Orio Dal Porto y Rodolfo MottaEl reconocido escultor italiano y el exfutbolista y director técnico, habituales clientes del local.

La decoración interior —que los nuevos responsables se comprometieron a conservar— destaca por un gran mural fileteado con la leyenda «Mataderos, barrio de tango», cuadros alusivos a Carlos Gardel y al boxeador Justo Suárez («El Torito de Mataderos»), además de retratos, poemas y piezas donadas por artistas locales que consolidan al Bar 9 de Julio como un bastión de la memoria colectiva del barrio.