A finales del siglo XIX, el extremo oeste de la actual Ciudad de Buenos Aires era un paisaje predominantemente pampeano. La zona que hoy ocupa el barrio de Liniers estaba dominada por vastas extensiones de chacras, quintas de verdura, caminos de tierra intrincados y modestas fondas. Sobre el antiguo camino a Morón (actual avenida Rivadavia), la mítica pulpería “La Blanqueada” —en la intersección con la hoy calle José León Suárez— funcionaba como un punto neurálgico de encuentro e intercambio comercial entre tamberos, arrieros y los primeros pobladores de la zona.
El rumbo de la comarca cambió de forma definitiva en 1872 con la autorización para la habilitación de una parada del Ferrocarril Oeste. En sus primeros años, la estación funcionaba de manera sumamente rudimentaria: un apeadero modesto rodeado por descampados, pequeñas parcelas agrícolas y una escuela rural. Los vagones descargaban tarros de leche que luego eran distribuidos en carretas hacia la zona céntrica, mientras que la dinámica ferroviaria comenzaba a atraer progresivamente a trabajadores, talleres e industrias al entorno.
A lo largo del siglo XX, la fisonomía rural dio paso a una acelerada urbanización impulsada por la instalación de los talleres del ferrocarril y la creación de hitos habitacionales emblemáticos como el barrio de las “1000 casitas”. Fotografías de 1910 capturadas desde la torre de San Cayetano muestran cómo el terreno al sur de las vías, que originalmente albergaba una cancha de fútbol improvisada, pasó a convertirse en el Mercado de Frutas y Hortalizas y, décadas más tarde, en el centro comercial del barrio. La vieja edificación del andén prestó servicio durante casi 90 años hasta que, debido al deterioro estructural e insuficiente capacidad, fue demolida para dar lugar a la infraestructura moderna y al centro de trasbordo actual
La evolución de Liniers refleja la transformación típica de la periferia porteña, pasando de un entorno puramente pampeano a un nodo comercial y de transporte clave.
Línea Sarmiento a principios del siglo XX.
Cronología de la transformación de Liniers
Época rural y pulperías
Previo a 1870
Predominio de quintas, caminos de tierra y postas. Destacaba la pulpería “La Blanqueada” en la intersección de Av. Rivadavia y José León Suárez como centro de abastecimiento y reunión.
Llegada del ferrocarril
1872
Se autoriza el paradero del Ferrocarril Oeste. La estación comenzó con infraestructura precaria rodeada de descampados y pastizales.
Desarrollo urbano y comercial
S. XX (Mediados)
Fraccionamiento de tierras, construcción del barrio conocido como las “1000 casitas” e instalación de los talleres ferroviarios, consolidando el perfil residencial y comercial.
Modernización de la estación
2018
Demolición de la estructura histórica de casi 90 años para habilitar andenes elevados de hormigón y el centro de trasbordo actual.
