En medio de una fuerte expectativa mediática y la presencia de fanáticos en la puerta de los tribunales porteños, comenzó este lunes 10 de agosto el juicio oral y público contra Cristian “Pity” Álvarez. El músico responde como imputado principal por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz, a quien asesinó de cuatro disparos en julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano.

Durante la primera parte de la audiencia, Álvarez se puso de pie ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 —integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro— y respondió a las preguntas de rigor sobre sus datos personales y estado de salud. Ante la consulta formal sobre si prestaría testimonio, el cantante anticipó de forma escueta que elegirá declarar “más adelante”.

Un nuevo intento de suspensión cruzado por cruces entre las partes

A lo largo de la mañana, el defensor oficial del músico, Javier Aldo Marino, volvió a solicitar la suspensión o interrupción de la audiencia, argumentando que su asistido no contaba con la capacidad psíquica ni la atención necesarias para ser juzgado en ese momento, señalando que Álvarez se encontraba con los ojos cerrados y recostado sobre el respaldo de su silla.

Sin embargo, el fiscal Sandro Abraldes rechazó de forma categórica el planteo de la defensa, calificándolo como un intento de obstrucción:

“Esa supuesta desconexión no se verificó en sus recitales ni en la reciente entrevista que dio a la revista Rolling Stone. La otra posibilidad es que al señor Pity Álvarez este juicio lo aburra. Dormirse o aburrirse no habilita a suspender el juicio, aseveró Abraldes, posición a la que adhirió el querellante Fernando Burlando, representante de la familia de la víctima.

Prescripción y desestimación de una causa paralela

En el transcurso de la lectura de las acusaciones, la defensa solicitó la extinción de la acción penal respecto a una causa secundaria iniciada en noviembre de 2016, en la que se le imputaban a Álvarez delitos de privación ilegítima de la libertad, lesiones y amenazas contra su mánager y una amiga.

El fiscal Abraldes prestó conformidad al sobreseimiento en dicha causa tras indicar que las víctimas fueron contactadas formalmente y manifestaron su decisión de no continuar con la acción ni participar del proceso.

De esta manera, el debate oral continuará enfocado de forma exclusiva en el expediente por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, previéndose la continuidad de las lecturas y la posterior citación de los testigos a lo largo de 11 audiencias fijadas entre agosto y septiembre.