Un informe de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGC) encendió las alarmas sobre el área clave que produce los datos sanitarios. El auditor Lisandro Teszkiewicz alertó que “sin datos no hay decisiones, y sin decisiones no hay salud,” criticando la gestión del ministro Fernán Quirós.


La Gerencia de Estadísticas de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, el área vital encargada de producir y garantizar la información sanitaria pública, presenta un grave deterioro en su funcionamiento.

Así lo revela un informe de la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires (AGC), difundido por el auditor general Lisandro Teszkiewicz.

Un retraso de tres años y críticas a la planificación

Según el informe, la información estadística disponible sobre la salud pública porteña tiene un retraso de más de tres años. Además, la Auditoría señaló que los datos carecen de fiabilidad e integridad y no cumplen con las obligaciones normativas.

Las deficiencias son críticas para la gestión sanitaria:

  • No se producen ni publican los indicadores esenciales para planificar políticas sanitarias efectivas.
  • La migración al sistema digital de datos sigue sin concretarse plenamente.

El auditor Teszkiewicz advirtió sobre las graves consecuencias de este déficit: “Sin datos no hay decisiones, y sin decisiones no hay salud. La información estadística no es un trámite, esto permite saber cuántas camas hay disponibles, cuántas cirugías se hacen, cuántos médicos faltan.”

Cruce político y desidia en Salud

Teszkiewicz fue duro con la gestión, al afirmar que la falta de gestión en un área clave como Estadísticas “impacta directamente en la salud de la población.”

El funcionario apuntó directamente al ministro de Salud, Fernán Quirós, al señalar que mientras este “pierde el tiempo en campañas electorales y persiguiendo a las trabajadoras y trabajadores del sector o recortando las becas de residentes,” los vecinos siguen sin tener información confiable.

Las deficiencias estadísticas se suman a otros problemas detectados por la Auditoría, como las fallas en el Hospital Penna, donde se reportaron demoras de hasta dos meses en la entrega de resultados de mamografías.

“La desidia estadística también enferma. Cuando los números no llegan, las políticas se improvisan, los diagnósticos se atrasan y las personas quedan a la deriva,” insistió el auditor.

Finalmente, Teszkiewicz concluyó que las deficiencias no son “errores” sino el resultado de un “proyecto político que hace 6 años lleva adelante el mismo ministro de Salud con Horacio Rodríguez Larreta y Macri.” El auditor comparó la situación con el pedido de $132 mil millones para refaccionar el autódromo y hacer una carrera de Fórmula 1, criticando la priorización de gastos por parte de la gestión de Jorge Macri, el PRO y La Libertad Avanza.