A medio siglo del inicio de la última dictadura militar, la Argentina vivió este 24 de marzo de 2026 una de las movilizaciones más masivas de su historia reciente. Más de un millón de personas, según estimaciones de los organismos de derechos humanos, colmaron la Plaza de Mayo y sus alrededores para repudiar el negacionismo y exigir que los represores rompan el pacto de silencio.
La jornada estuvo marcada por una respuesta contundente a las políticas del Gobierno de Javier Milei y por la emotividad de cumplirse cinco décadas de lucha ininterrumpida por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Las claves de una jornada histórica
La movilización no fue solo un acto de recuerdo, sino un espacio de denuncia política y social frente al contexto actual:
- Exigencia de Verdad: Bajo la consigna central “¡Que digan dónde están!”, los organismos reclamaron que los genocidas aporten información sobre el destino de los desaparecidos y los casi 300 nietos que aún faltan encontrar.
- Denuncia al Plan Económico: El documento conjunto leído en el escenario vinculó el ajuste actual con el proyecto de la dictadura. “Milei impulsa el mismo programa que impusieron las grandes empresas para maximizar sus ganancias y profundizar la dependencia”, señalaron los referentes.
- Rechazo al Negacionismo: Los oradores criticaron el video oficial difundido por el Gobierno que llamaba a una “reconciliación” y denunciaron el desmantelamiento de políticas públicas de memoria y el desfinanciamiento de instituciones como la CONADI.
Voces en el escenario
La lectura del documento fue coral y contó con las figuras más emblemáticas del movimiento:
- Estela de Carlotto (Abuelas): Celebró los 140 casos resueltos pero advirtió sobre la intervención en el Banco Nacional de Datos Genéticos.
- Taty Almeida (Madres Línea Fundadora): Pidió levantar las fotos de los 30.000 hacia la Casa Rosada: “A ese poder del Estado que no los busca, mientras los niega”.
- Adolfo Pérez Esquivel (Nobel de la Paz): Reclamó por la libertad de Cristina Fernández de Kirchner —quien saludó desde su arresto domiciliario— y de Milagro Sala.
- Elia Espen (Madres, Línea Fundadora), mamá de Hugo Orlando Miedan, quien fue secuestrado en febrero de 1977. Fue la primera que leyó el documento. “Son 30.000”, recordó.
El protagonismo de los nietos
Uno de los momentos más emotivos fue la intervención de los nietos y nietas restituidos, como Guillermo Pérez Roisinblit y Claudia Poblete Hlaczik, quienes recordaron que su identidad es una “deuda de la democracia”. Manuel Gonçalves Granada cerró el bloque afirmando que la única forma de sanar la herida es encontrando a todos los bebés robados.
Cifras de la Impunidad
El documento actualizado de los organismos arrojó datos preocupantes sobre el estado de los juicios:
- 1.231 condenados en total desde la reapertura de las causas.
- 80% de los represores detenidos gozan actualmente del beneficio de la prisión domiciliaria.
- Solo 18 represores permanecen en cárceles comunes.
Un cierre con mística y esperanza
Pese a la “noche de 50 años”, el clima en la Plaza fue de unidad y fortaleza. La frase de Taty Almeida, “No nos han vencido”, fue respondida por una ovación ensordecedora. La movilización dejó claro que, a medio siglo del horror, el pacto democrático del Nunca Más sigue siendo el cimiento más sólido de la sociedad argentina.
